GINEBRA, Suiza.- La reducción de la financiación humanitaria internacional está golpeando de lleno a la lucha global contra el sida (acrónimo de “síndrome de inmunodeficiencia adquirida”). Según un informe difundido por el Programa Conjunto de Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida), los fondos destinados a los países en desarrollo para combatir la enfermedad cayeron un 6% durante el último año, hasta ubicarse en 17.600 millones de dólares.
La advertencia fue hecha al inicio de la conferencia anual que la ONU organiza para reforzar el combate contra el virus.
“Hoy nadie debería morir a causa de SIDA”El panorama resulta todavía más preocupante al observar exclusivamente la ayuda internacional: mientras las contribuciones internas de los propios países afectados crecen, la asistencia proveniente del exterior se desplomó un 18% interanual, hasta los 7.300 millones de dólares en 2025.
El informe fue publicado en coincidencia con la apertura, este lunes en Río de Janeiro, de la XXVI Conferencia Internacional sobre el Sida. Allí, Onusida también alertó que el financiamiento internacional “se concentra cada vez más en unos pocos donantes”, una tendencia que profundiza la vulnerabilidad del sistema.
Los números lo confirman: desde 2011, las contribuciones europeas se redujeron un 58%, mientras que Estados Unidos se consolidó como la principal fuente de financiamiento mundial. Incluso después de los recortes generales en ayuda al desarrollo dispuestos por Washington tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025, el aporte estadounidense continúa representando el 74% del total de la asistencia internacional destinada a la lucha contra el sida.
Día Mundial del Sida: el 13% de los argentinos con VIH desconoce que está infectadoSegún Onusida, alcanzar uno de los principales objetivos sanitarios de la Agenda 2030 -que el sida deje de constituir una amenaza sanitaria global antes de que termine la década- requiere una asistencia anual de 21.900 millones de dólares para los países en desarrollo. La brecha entre lo necesario y lo disponible, lejos de cerrarse, se amplió este año hasta los 4.300 millones de dólares.
La agencia remarcó que la fragilidad actual de la respuesta al VIH/sida amenaza con revertir los avances logrados en las últimas décadas, período en el que murtes y contagios anuales habían descendido hasta tocar mínimos de los últimos 30 años en 2025.
Concretamente, el año pasado 570.000 personas murieron por enfermedades vinculadas al sida, un 73% menos que en 2004, cuando se había registrado un récord de 2,1 millones de muertes.
Contagios
Los nuevos contagios sumaron 1,2 millones, una caída del 65% respecto del pico histórico de 1994, cuando se contabilizaron 3,5 millones.
En la actualidad, se estima que unos 41 millones de personas viven con el virus VIH, aunque cerca de cinco millones de ellas desconocen su condición. Desde la aparición del virus hace cuatro décadas, unos 44,2 millones de personas murieron por causas relacionadas con el sida, lo que la convierte en una de las mayores crisis sanitarias de los últimos cincuenta años.
Lejos de derrotar el hambre, más cerca de ganarle al sidaOnusida subrayó, además, que 8,9 millones de personas seropositivas -22% del total- aún no tienen acceso a tratamiento retroviral, cifra que incluye al 45% de los niños que portan el virus.